Gonzalo Castro | Mi vida en el vino
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Mi vida en el vino

Mi vida en el vino

Haciendo un pequeño brief de lo que ha sido mi caminar  en el mundo del vino, me he dado cuenta de lo interesante que puede ser poder contar las historias, anécdotas, de lo cotidiano que enriquece  el saber hacer en los que estamos detrás del  mostrador, creando  mundos nuevos de sabores, aromas  que estimulan nuestros sentidos.

 

En este primer post comentare algo que me produce mucha curiosidad, lo complejo que resulta conocer las preferencias de los consumidores, ya que siempre es una aventura,  ya que  es un arcoíris de opiniones, según el continente que uno se encuentre,  según el país, ciudad o incluso región, muestra como las personas cambian sus gustos según su historia, cultura, historia,  tipo de comida, forma de  establecer relaciones humanas y situación socioeconómica. Es mas una misma persona puede cambiar de gustos a lo largo de su vida, con el paso de los años puede evolucionar de gustos mas simples a gustos  mas sofisticados o viceversa.

 

El entender cada consumidor  es un desafío, y a mi juicio ayuda a entender porque algunos consumidores pueden amar y otros pueden detestar un mismo vino.  Definitivamente creo que uno no hace vinos para todo el mundo, sin duda no, algunos lo amaran y otro no. Al final del día para mi se trata de que el consumidor logre captar de lo que había detrás de la copa que bebió, una historia, un lugar especifico, un clima, un viticultor, un enólogo, personas que trabajaron el viñedo y otras que cuidaron el mosto transformado en vino en la bodega,  que tuvo su origen en la viña.

 

 

Se trata de que el consumidor logre captar de lo que había detrás de la copa que bebió.

 

Los que aman un vino, seguro captaran con mayor facilidad este concepto, o intentaran llegar a la verdad detrás de la copa, a través de internet, visitando las bodegas o comprando una nueva botella. Los que no aman un vino, seguro será mas difícil que logren a entender esto, pero no los dejará indiferente, porque al menos les producirá una emoción negativa, y pensaran que la historia detrás de este concepto no los identifica.  No creo en esos vinos que no producen emociones, ya que al menos por el grado alcohólico algo nos moverá en nuestro interior, al menos algo en nuestro sistema nervioso quedara mas relajado y mas sensible alguna emoción.

 

Finalmente mas que desconfiar de algún vino, desconfío de los consumidores que una copa de vino  no le produce emociones, seguro hay algo raro, y  aquellos que les pase esto tendrán que reflexionar  profundamente.

 

Hasta la próxima y salud!!!!!!!!!

2 Comments

  • Johnny Evans

    01.03.2015 at 15:09 Responder

    No cabe duda que todo buen vino produce sensaciones y emociones agradables, del sólo saber que es la naturaleza, el proceso y el duro trabajo de personas que con su inspiración, sensibilidad, conocimientos y experiencia buscan día a día el punto exacto para obtener un excelente vino que llegue a mi paladar.
    Conozco sus creaciones Señor enólogo, y son de las mejores.
    Gracias

  • BobbuBrowne

    01.03.2015 at 11:09 Responder

    Hello! Cool post, amazing!!!

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